La leyenda del corazón sembrado en San Juan
El pueblo de San Juan no ha conocido más que la prosperidad y el progreso desde que el conquistador Alberto Raúl Montejo llegó sobre su caballo a sus calles a comienzos del Siglo XVIII. Este prócer, conocido por todos como «El Protector», sentó las bases para el bienestar del poblado y, aún después de su muerte, parecía velar por la buena marcha de los asuntos de San Juan. Pero un día, ocurrió un accidente en la plaza donde se encontraba la estatua del ilustre Montejo y se confirmó una leyenda, según la cual su corazón había sido enterrado a los pies de su imagen. A partir de este descubrimiento y la posterior remoción y traslado de los restos del corazón de Montejo, empiezan a suceder una serie de hechos nefastos para el pueblo de San Juan. Estos son, en líneas generales, algunos de los sucesos que se narran en el cuento «Un buen corazón», incluido en el libro «El Dientón del Unare y otros relatos».

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