Un guardián después de la muerte
Siegfried se llamaba la mascota del Dr. Knoche en la novela
“La Última Momia de Galipán”. Fue bautizada con ese nombre por su hermano
Wilhelm Knoche, quien se la regaló al llegar a Venezuela como otro inmigrante
alemán. Sigfried fue un perro negro sin pedigrí, pero un celoso custodio de la
hacienda Buena Vista, al punto que perdió la vida durante la incursión
de un ladrón en la propiedad de su amo. Siegfried fue, además, una de las
cientos de momificaciones que realizó el Dr. Knoche en su laboratorio cercano a
Galipán y su cuerpo, en actitud vigilante, permaneció durante años a las
puertas del mausoleo de la familia del médico alemán, hasta que los
profanadores perdieron el miedo y el respeto por la vieja leyenda del
Frankenstein de El Ávila.

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