lunes, 13 de junio de 2022


 Los objetos eróticos y El Santo

El deseo siempre está ahí. Si se está vivo se desea. Probablemente, detrás de todas las acciones humanas, o casi todas, se encuentra el deseo. Y para eso nos valemos de instrumentos, herramientas. A veces las más inusuales, las que tenemos a mano para alcanzarlo. Un cepillo de cabello, por ejemplo, puede ser el objeto que satisfaga nuestras necesidades inmediatas, la tabla de salvación para calmar nuestras ansias. En el Santo del Amor, Nefertiti, uno de los personajes, tiene urgencia por alcanzar las cumbre del placer que le son negadas por su fealdad. Para alcanzarlas se valdrá de su fiel cepillo de cabello, un objeto que la ayudará a mantenerse sexualmente sana hasta que aparece El Santo del Amor para socorrerla y conseguirle, por fin, una pareja.

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